miércoles, 20 de enero de 2010

BASILICA DE MAJENCIO. (Foro Romano)


La Basílica de Majencio estaba situada en el foro de Roma, y fue construida sobre las ruinas del Templo de la Paz de Vespasiano. Era uno de los edificios romanos más importantes destinado a la administración de justicia, y a los tratos comerciales. Su forma y su planta fue copiada en la era cristiana para construir las primeras iglesias. Solía tener una planta de tres naves; una central y dos laterales.






La Basílica de Majencio se inició en el año 306 d.C. bajo el mandato del Emperador Majencio, pero no fue terminada hasta el 312 d.C., ya en el mandato del Emperador Constantino.








Estructura

La basílica de Majencio se dividía en tres naves, una central y dos laterales.La nave central tenía una altura de 35 metros, 3 metros más que las naves laterales; y 80 metros de largo, además de una anchura mayor que las laterales. Estaba cubierta (la nave central) por bóvedas de arista, que repartían el peso puntualmente a sendos contrafuertes. El espacio entre estos contrafuertes se aprovechó cubriéndose con bóvedas de cañón y acotándose con un muro sin función portante. Estos espacios constituían las naves laterales. Así pues, la estructura de la basílica de Majencio es muraria, y las grandes columnas de mármol tienen una función estrictamente decorativa (la prueba es que han caído, y aún se conservan las ménsulas, o parte de ellas). Como los muros contrafuertes estaban sobredimensionados, se practicaron en ellos huecos, puertas, que permitían el paso por las naves laterales mientras en la nave central se estaban celebrando juicios o reuniones, evitando así el colapso funcional del edificio. La iluminación se producía a través de las ventanas de las naves laterales, y a través de ventanas termales (semicirculares), abiertas estas últimas en la nave central, de mayor altura que las laterales.

Decoración

Alojaba una estatua colosal de Constantino construida en mármol y bronce dorado. Algunas partes de esta estatua se encuentra en el patio del Palacio de los Conservadores en el Campidoglio de Roma. La decoración principal se concentraba en las columnas de mármol y sobre todo en el artesonado de las bóvedas de cañón. Este artesonado, además de ser decorativo, reducía el peso propio de las bóvedas y hacía la construcción más económica.

Actualmente de las ruinas sigue en pie la pared norte.










CURIA GIULIA. (Foro Romano)

Construida, según la leyenda, por el rey Tulio Hostilio, tercer rey de Roma, sucesor de Numa Pompilio segundo rey de Roma y antecesor de Anco Marcio, cuarto rey de Roma. Fue restaurada por Sila (Curia Cornelia) en los años 80 a. C.

En 52 a. C. un incendio destruyó el edificio, lo que llevó a Julio César a trasladarla desde su emplazamiento primigenio (donde César construiría su foro) a su actual ubicación, si bien las obras se interrumpieron a la muerte del emperador. Por decreto senatorial pasó a llamarse Curia Iulia, concluyéndose su construcción (a la que se dotó de un pórtico llamado chalcidicum) en el 29 a. C. De nuevo destruida por las llamas en el año 64 d. C. durante el gran incendio de Roma, fue renovada bajo Domiciano en el 94.

Sufrió un nuevo incendio en 283, por lo que tuvo que ser reedificada por Diocleciano, siendo inaugurada en el año 303. Es este el edificio que, en esencia, se puede contemplar en la actualidad. Sin embargo, la curia experimentó modificaciones posteriores. Honorio I la transformó en iglesia cristiana en el año 630 bajo la advocación de San Adrián, aunque entre 1930 y 1936 se despojó al edificio de sus añadidos cristianos para devolver a la curia el aspecto que aproximadamente pudo tener en el siglo IV.



La Curia, en la que se reunía el senado romano. El edificio actual data de comienzos del siglo IV.


El edificio (27 x 18 m de planta y 21 de altura, según proporciones basadas en Vitrubio), está construido con gran austeridad. De planta rectangular, su estructura se apoya en cuatro contrafuertes situados en las aristas. La fachadaa posee una puerta y tres ventanas que proporcionan luz al aula. La cubierta, que fue de vigas planas. Sí son de época de Diocleciano los restos de pavimentación de mármol y el ornamento de los muros, provistos de hornacinas entre columnillas sustentadas en modillones y rematadas en tímpano.


A los dos lados largos de la sala se situaron gradas con los escaños del senado romano; en el lado corto se situó el podium del presidente y, a su lado, una Victoria esculpida, aportada por Octaviano.

En esta Cámara se reunía el Senado cuando debatía, tanto en el periodo de monarquía en el que solo era un pequeño grupo de consejeros y asesores del monarca, como en tiempos de la República en la que el Senado era el mayor poder legislativo a pesar de la progresiva pérdida del poder senatorial desde tiempos de Tiberio Sempronio Graco y Cayo Sempronio Graco.

Uno de los acontecimientos más importantes que sucedieron en el interior de esta Cámara fue la muerte de Lucio Apuleyo Saturnino que se refugió en su interior durante la duración del Senatus Consultum Ultimum de Cayo Mario.
 
Pavimento original del siglo IV, podio del presidente del romano y estatua de la Victoria.










ROSTRA. (Foro Romano)

En el año 338 a. C. (época de la República) el cónsul Cayo Menio se vio envuelto en una batalla contra la flota de los volscos en el puerto de Antium, donde obtuvo una gran y definitiva victoria. El cónsul mandó arrancar los rostra (espolones) de los barcos enemigos para trasladarlos a Roma y colocarlos en el muro de la tribuna de oradores del Foro Romano. Desde entonces esta fue conocida como rostra y, por extensión, se acabó por dar el nombre a dichas tribunas. En origen esta tribuna se debía encontrar entre el foro de época republicana y el comitium, que entonces se encontraban diferenciados, por lo que los oradores podían ser escuchados de una y otra parte.

En el 44 a. C. César la trasladó a su ubicación definitiva en el foro. Junto a la tribuna se encontraban el miliarium aureum erigido por Augusto, que era el punto de partida supuesto de todas las carreteras del Imperio, situado del lado que linda con el templo de Saturno y el umbilicus urbis, al extremo norte de la tribuna, algo más tardío.

En el otro extremo del foro y formando parte del podio del templo de César se encontraba una segunda tribuna, los rostra divi Iuli, decorados con espolones de los barcos egipcios apresados en la batalla de Actium.

Una tercera tribuna se piensa que estaba emplazada frente al templo de Cástor, ya que las fuentes hablan de los Rostra tria.


ARCO DE TITO. (Foro Romano)

El Arco de Tito es un arco de triunfo, situado en la Vía Sacra, justo al sudeste del Foro en Roma. Fue construido poco después de la muerte del emperador Tito (nacido en el año 41 d.C. y emperador entre los años 79 y 81 d.C.).

El arco de Tito rememora las victorias de Tito contra los judíos. Las figuras que lo adornan se mueven entre lo real y lo divino, fundiéndose en una misma composición. En una de las escenas representadas aparece un personaje con yelmo (la diosa Roma); en otra escena aparece una “victoria”, que es un ser con alas que coloca la corona de laureles al emperador.

El arco se apoya en un podio sobre el que se encuentra el cuerpo formado por una bóveda de cañón asentada sobre dos pilares decorados con dos pares de columnas adosadas de capitel compuesto y ventanas ciegas en medio. Sobre el cuerpo se encuentra el ático, con una inscripción alusiva a Tito. A diferencia de otros arcos de triunfo como el Arco de Constantino, los relieves se concentran en las enjutas donde aparecen las Victorias que se dirigen a la clave, que destaca sobre el resto del arco. El entablamento está formado por un arquitrabe a tres bandas, un friso que representa el desfile triunfal de las legiones romanas en Jerusalén y una cornisa que soporta el ático. El intradós está decorado con casetones y a ambos lados hay representaciones de la entrada de Tito en Jerusalén, honrado por los soldados que llevan un candelabro de siete brazos.


Detalles en relieve.


Interior del Arco de Tito (detalles).


Detalles en relieve del Arco.




ARCO DE SEPTIMO SEVERO. (Foro Romano)

El Arco de Séptimo Severo es un antiguo arco de triunfo que se encuentra en Roma en una extremidad del Foro Romano, a los pies de la colina del Capitolio.

Fue erigido en 203 para glorificar las victorias militares del emperador Septimio Severo y sus hijos Geta y Caracalla bajo los Partos.[1] Es una construcción en mármol, consta de un arco principal encuadrado por dos pequeños arcos. Las fachadas están ricamente decoradas por columnas y bajorrelieves. Bajo el ático de cada fachada, está grabada una larga dedicatoria. Originalmente, las letras grabadas en huecos contenían letras en bronce hoy desaparecidas.

Una cuadriga de bronce conducida por el emperador y sus dos hijos, coronaba el arco antiguamente.

Una escalera permite el acceso a la plataforma superior.

La arquitectura de este arco de triunfo servirá de inspiración para el Arco de Constantino, así como éste lo fue del Arco de Triunfo del Carrusel en París.

La dedicatoria (Transcripción).

Imp(eratori) Caes(ari) Lucio Septimio M(arci) fil(io) Seuero Pio Pertinaci Aug(usto) patri patriae Parthico Arabico et
Parthico Adiabenico pontific maximo tribunic(ia) potest(ate) XI imp(eratori) XI, co(n)s(uli) III proco(n)s(uli) et
imp(eratori) Caes(ari) M(arco) Aurelio L(ucii) fil(io) Antonino Aug(usto) Pio Felici tribunic(ia) potest(ate) VI co(n)s(uli) proco(n)s(uli) [ p(atri) p(atriae)
optimis fortissimisque principibus ]
ob rem publicam restitutam imperiumque populi Romani propagatum
insignibus uirtutibus eorum domi forisque S(enatus) P(opulus)Q(ue) R(omanus).























Decoración del arco interno.



Plano de Arco de Septimo Severo y sus distintos persomajes en relieve y situación de los mismos.

BASILICA JULIA. (Foro Romano)


Cierra por el lado sur el Foro Romano, limita al oeste con el Vicus Iugarius separándola del templo de Saturno y al este con el Vicus Tuscus que la separa del templo de los Dióscuros.

Fue empezada a construir por Julio César en el 54 a. C., de quien tomó el nombre sobre el espacio antes ocupado por la Basílica Sempronia, erigida en 169 a. C. por Tiberio Sempronio Graco, padre de los tribunos de la plebe Tiberio y Cayo, quien para edificarla habría demolido la casa de Escipión el Africano y algunas tiendas de las Tabernae veteres. Para despejar el solar, César tuvo además que desplazar la tribuna de oradores a la extremidad oeste del Foro Romano. La Basílica Julia fue acabada por Augusto, pero se incendió en el 14 a. C. y fue reconstruida por el mismo emperador que la dedicó a sus hijos adoptivos Cayo y Lucio en el 12. Sufrió un nuevo incendio en época de Carino en 283 y volvió a ser restaurada con Diocleciano. Una última destrucción parcial sucedió con el saqueo de Alarico siendo reconstruida por el prefecto urbano Gabinio Vetio Probiano.

Actuaba como sede del tribunal de los Centunviros, ciento ochenta jueces que eran el total de los cuatro tribunales juntos.

Era de grandes dimensiones (109x48 metros) con una nave central de 82x18 metros en torno a la cual había cuatro naves menores abovedadas en dos pisos y con arcos enmarcados por semicolumnas. La nave central se dividía en cuatro partes por cortinajes o estructuras de madera que cuando se requería se retiraban para dejar el espacio vacío.

En la escalinata del pórtico se encuentran juegos grabados en el mármol blanco como una especie de damas chinas o un círculo dividido en segmentos.